MI PRIMER CORSET DE REDUCCION: COMO EMPEZAR
El uso del corset es un proceso que requiere paciencia. Antes de intentar ajustarlo al máximo, es fundamental que tu cuerpo se vaya habituando y que la prenda tome forma de manera progresiva, evitando incomodidades o posibles daños.
Al comienzo, usalo sin apretar demasiado. Aunque es tentador buscar resultados rápidos, forzar el ajuste desde el primer día puede generar molestias y afectar la estructura del corset.
Durante los primeros días, lo ideal es llevarlo solo por períodos cortos e ir sumando tiempo de a poco. A medida que pasen los días, vas a poder ajustar gradualmente un poco más. Este período de adaptación suele durar alrededor de dos semanas, hasta que el corset se sienta confortable.
Con constancia y un uso cuidadoso, el corset irá cerrando cada vez más de forma natural. Tené en cuenta que cada cuerpo es diferente, por lo que el ritmo de adaptación puede variar de una persona a otra.
¿EL CORSET INFLUYE EN EL PESO CORPORAL?
Aunque muchas personas lo asocian con el adelgazamiento, el corset no provoca una disminución de peso. Los cambios reales en el cuerpo se logran únicamente a través de una buena alimentación y el movimiento físico. Su uso no asegura una disminución de peso.
¿LA REDUCCION ES DEFINITIVA?
El corset puede hacer que la cintura luzca más pequeña, pero que ese cambio dure al dejar de usarlo no siempre sucede. Mantenerlo requiere constancia, ejercicio y buena alimentación.
Lo recomendable es no usarlo más de ocho horas al día. Se puede llevar varias horas seguidas o dividir el tiempo en tramos a lo largo del día, especialmente para quienes están empezando.
CUIDADO DE CORSETS Y ACCESORIOS
No los metas en agua ni en la lavadora: esto puede arruinarlos. Tampoco los escurras ni los seques al sol.
Lo ideal es limpiar con un paño ligeramente húmedo y un poco de jabón neutro, frotando con movimientos circulares. Esto ayuda a mantener la forma y la durabilidad de la prenda.
Después, dejalos secar al aire, lejos del sol directo. Lavarlos a mano es siempre la mejor opción.
No sumergir en agua.
No escurrir ni retorcer.
No usar lavarropas ni secadora.
No secar al sol.
IMPORTANTE
En el caso del charol rojo, rosa o blanco, tanto en corsets como en accesorios, no se recomienda guardarlos junto con charoles de tonos oscuros, ya que podrían mancharse.
Lo ideal es conservarlos en la bolsa de polipropileno en la que viene el producto.